Trayectoria del programa. Más de 10 años de escrituras. 2012La Gerencia de Literatura del Instituto Distrital de las Artes le propuso a la ciudadanía participar en los Talleres Distritales de cuento, novela y crónica. La buena acogida de estos talleres abrió la posibilidad de pensar en una apuesta más ambiciosa: ofrecer el programa a más personas en más territorios, crear más espacios para la escritura. 2013Idartes abrió la Red de Talleres locales de escritura, que buscaba brindar un taller de escritura creativa en cada una de las localidades de Bogotá así como un taller virtual. Se buscaba, así, que la escritura pudiera habitar todo este territorio 2014Se creó la colección Bogotá cuenta que, desde entonces y año a año, recoge y publica algunos de los textos creados por quienes han participado en los talleres. Igualmente, desde esos años se empezaron a consolidar procesos complementarios con módulos de formación en derechos de autor, edición comunitaria y corrección de estilo, así como los Encuentros Distritales de Escrituras Creativas que invitaban a escritores y/o especialistas a conversar acerca de los procesos y las formas de la creación literaria. Ya son más de diez años años de Escrituras de Bogotá y el programa ha vivido transformaciones y aprendizajes con el tiempo. 2021Escrituras de Bogotá empezó a crear, junto con las y los talleristas del programa, unos dispositivos de mediación de la escritura creativa. Estas son publicaciones con ejercicios, juegos y detonantes para escribir que están pensados tanto para una formación asincrónica a escritoras y escritores como a personas dedicadas o interesadas en la pedagogía de la escritura. Si quiere conocer estas publicaciones, haga clic aquí. Así mismo se amplió la oferta del programa a otros agentes del sector literario y así se creó la Escuela de libreros de la mano de Lado B y la Asociación Colombiana de Libreros Independientes (ACLI). 2024Se creó la Escuela de edición de la mano de la Cámara Colombiana de la Edición Independiente. Se empezó a reflexionar acerca de la importancia de que el programa se desmarcara de los géneros literarios tradicionales y se generó una oferta enfocada en diversas modalidades narrativas y literarias como la ficción, la no ficción, los registros poéticos, la autoficción, la narrativa gráfica, las escrituras híbridas, entre otros. Igualmente, se organizó la oferta en clave de niveles de formación: formación inicial, formación intermedia y formación enfocada en la profundización o exploración. Si bien el criterio territorial sigue siendo importante para el programa, se identificó la necesidad de concebir la cualificación como un proceso de largo aliento que el programa debe acompañar en sus distintos momentos por medio de módulos cada vez más específicos. En este año también se creó la Cátedra abierta de escritura y lectura en Bogotá. Este es un proceso de formación articulado con diferentes aliados externos que está conformado por una serie de conversaciones donde se reflexiona acerca de la pedagogía de la escritura y acerca de las tensiones, líneas de fuga y nuevas perspectivas que existen en la escritura contemporánea. Esta es una apuesta del programa por generar un diálogo con la academia y para pensar crítica y conjuntamente lo que significa acompañar los procesos de aprendizaje en torno a la escritura donde la figura de autoridad del autor no está necesariamente en el centro. 2025Se creó la Clínica de escrituras creativas que busca que editoras o editores puedan acompañar a las personas en la revisión final del manuscrito de tal modo que lo puedan presentar a editoriales independientes por medio de un pitch editorial o presentación oral breve. Después de años de aprendizaje y cualificación, el programa identificó la necesidad de generar un punto de contacto entre personas creadoras y editoriales. También en el 2025 se creó una oferta de clases magistrales virtuales y se fortaleció el micrositio de Escrituras de Bogotá de tal modo que se pudiera garantizar una oferta asincrónica más robusta para aquellas personas que por alguna razón no pudieron participar en la oferta sincrónica. Siguen muchos años de cambios y aprendizajes, pero Escrituras de Bogotá se mantiene firme en el tiempo afirmando la importancia de la creación en el sector literario, de seguir cultivando la imaginación y de seguir consolidando espacios pedagógicos horizontales de aprendizaje colectivo, de diálogo entre lo diverso, donde se favorece la exploración literaria desde el cuidado, y donde la enseñanza se concibe como una práctica de emancipación atravesada por la autonomía y la curiosidad.